El perdón y la renuncia al resentimiento
hacen desaparecer los tumores y puede curar el cáncer, porque toda enfermedad
surge por no poder perdonar.
Louise Hay, figura representativa del
movimiento New Age, publicó varios libros de autoayuda que se difundieron por
todo el mundo con amplio éxito, principalmente para ayudar a las personas
infectadas por el virus del Sida o por otras graves enfermedades, basados en su
propia experiencia, ya que pudo curarse de un cáncer, que en su momento los
médicos consideraron como terminal.
Su mensaje propone que si somos capaces de
cambiar nuestros pensamientos, logrando una mayor autoestima, paz interior,
armonía y equilibrio en nuestra mente, este bienestar se reflejará en nuestro
cuerpo creando salud. Porque en definitiva, la enfermedad no es otra cosa que
la manifestación material de nuestro estado anímico.
Cada persona tiene en su interior el
conocimiento de lo que realmente vale, es la parte de nosotros mismos llena de
amor y aceptación que tenemos que traer a la conciencia.
Todos tenemos la posibilidad de transformar
la mente mediante la incorporación de ideas positivas utilizando el método de
la repetición cotidiana de estos pensamientos hasta lograr que formen parte de
nuestra forma de pensar.
Porque lo que pensamos es lo que creemos y
lo que creemos crea las situaciones de nuestra existencia y nadie tiene poder
sobre nuestras vidas más que nosotros mismos.
Todos tenemos odios ocultos y culpas porque
alguna vez hemos sido víctimas de personas, que a su vez fueron víctimas de
otros; y quienquiera que sea el que hemos amado u odiado sólo hizo lo que pudo
con lo que sabía.
Esas experiencias negativas han impreso en
nuestro cerebro sus huellas, convenciéndonos de supuestas verdades que creemos
y que son las que van formando nuevas experiencias semejantes, que se siguen
repitiendo porque no somos capaces de renunciar a ellas.
La idea va acompañada de una emoción o
sentimiento que queda ligada a ella, y si podemos cambiar la idea, el
sentimiento se irá con ella.
Tenemos la tendencia a tratarnos de la
misma manera en que nos trataban nuestros padres, pero el pasado ya no existe y
no tiene poder sobre nosotros, sólo existe el presente y podemos elegir lo que
pensamos.
Si nos liberamos de las culpas del pasado,
por cosas que no pudimos evitar porque fue lo que en ese momento pudimos hacer,
nuestra vida sería mucho mejor.
El resentimiento puede transformarse en una
enfermedad mortal, y el hábito de criticar puede producir artritis, porque la
culpa busca siempre el castigo y el dolor es un castigo.
El miedo puede provocar la caída del
cabello, úlceras y también llagas en los pies.
Cuando estamos enfermos tenemos que revisar
nuestras relaciones y descubrir a aquellos que no hemos perdonado, y estar
dispuestos a hacerlo.
Perdonar significa soltar a alguien del
cual estábamos aferrados, dejarlo libre y liberarnos, renunciar a él y dejarlo
ir.
¿Cómo se hace para perdonar cuando nos
carcome el resentimiento? Simplemente estando dispuestos a hacerlo.
Cuando nos amamos y nos aceptamos tal cual
somos las cosas alrededor nuestro se transforman y todo funciona bien, nos
sentimos mejor, mejora nuestra economía y nuestras relaciones y tenemos mayor
facilidad para expresarnos creativamente.
Empecemos por no criticarnos a nosotros
mismos nunca más porque sólo hacemos lo que podemos.
Fuente: “Usted puede sanar su vida”, Louise
L. Hay.
En los talleres dictados por Miriam Malvar se
trabaja con todos los aspectos que necesitas sanar, el resentimiento, el
perdón, el miedo, aprender a amarse a si mismo.
Más información:
www.facebook.com/SanandoDesdeElAlma

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