Louise Hay

 LOUISE L. HAY

Nació el 8 de Octubre de 1927 en Los Ángeles. Su vida ha sido muy complicada. La niñez fue inestable, con padres divorciados y pobre, la adolescencia estuvo marcada por los abusos sexuales. Cuando Louise tenía 5 años, un vecino alcohólico la violó, y sus padres le dijeron que había sido culpa suya. Así que la culpa se agregó a las traumáticas consecuencias de su terrible experiencia, y aun cuando el violador fue condenado a 16 años de cárcel, ella temía que él volviera para vengarse de ella. Cuando tenía 10, su padrastro dejó de golpearla y comenzó a abusar de ella sexualmente. Cinco años después Louise decide que no puede soportar ningún abuso más y se escapa de su casa. A los dieciséis queda embarazada, de una niña que da en adopción para no volver a ver nunca más. La vida parece darle un respiro por unos años ya que se casa con un hombre de negocios inglés rico y educado que la hace feliz durante 14 años, aunque acaba dejándola por otra mujer.
Poco a poco comenzó a estudiar las causas psicológicas y espirituales de la enfermedad, compiló una guía referencial detallando las causas mentales de las dolencias físicas y desarrolló pautas de pensamiento positivas para revertir la enfermedad y crear salud.
Pero la vida aún le tenía reservada alguna que otra sorpresa. Un día le diagnosticaron cáncer en el área vaginal. Esto no le produjo ninguna sorpresa, dados sus antecedentes de abusos sexuales. Ella sabía que el cáncer es una manifestación externa de un profundo resentimiento que anida durante un largo tiempo en tu interior, hasta que literalmente devora el cuerpo. Ella tuvo que sanarse a si misma. La experiencia de esta enfermedad le ayudó mucho para luego poder comprender la metafísica de la enfermedad y poder encauzar a miles de personas a superar sus propias limitaciones.
“Si me opero para sacarme el cáncer y no limpio el proceso mental que lo creó, entonces el médico seguirá cortando pedacitos de Louise hasta que no haya más Louise para cortar”, recuerda ella, “y no me gustaba esta idea”.
El cambio radical en de su forma de pensar que manifestó en trabajos diarios como afirmaciones, visualizaciones, cambio de alimentación y psicoterapia, finalmente le llevó a abandonar el resentimiento y después de seis meses consiguió curar el cáncer.
A partir de entonces se dedicó a escribir y dar conferencias sobre aquello que ella había vivido. Su libro más importante es Usted Puede Sanar Su Vida.

En él Louise Hay explica como es posible sanar nuestro cuerpo y nuestro espíritu cambiando nuestras creencias limitantes enraizadas sobre nosotros mismos. Nuestras creencias e ideas sobre nosotros mismos a menudo causan nuestros problemas emocionales y nuestros males físicos, y como, usando ciertas herramientas, podemos cambiar nuestros pensamientos - y nuestras vidas - para mejor. Usted puede Sanar su Vida alcanzó la lista de best- sellers del New York Times y permaneció allí por 12 semanas consecutivas. Se han vendido arriba de tres millones de copias en 30 países a lo largo de todo el mundo.
Gracias al enorme éxito de su libro, comienza una compañía editora propia, Hayhouse, que comenzó como una pequeña aventura en el living de su casa y se ha convertido en una corporación próspera con una ganancia anual de alrededor de tres millones de dólares, vendiendo más de diez millones de libros y cintas. Los autores de Hayhouse incluyen notables autores del movimiento de auto-ayuda tales como Wayne Dyer, Bárbara De Angelis, Joan Borysenko, Bernie Siegel, Susan Jeffers, Alan Cohen y Stuart Wilde entre otros. Louise Hay también estableció la Fundación Hay y el Fondo de Caridad de Louise Hay, organizaciones sin fines de lucro que apoyan a varias organizaciones diversas, incluyendo aquellas que tratan con el SIDA, mujeres golpeadas y otros individuos desventajados en nuestra sociedad. En 1985, Louise Hay comenzó su grupo de contención famoso, The Hayride, con seis hombres diagnosticados con SIDA. Alrededor de 1988, el grupo se había convertido en una reunión semana de 800 personas y se había mudado a un auditorio en Santa Mónica. Una vez más Louise Hay había comenzado un movimiento de amor y contención, mucho antes de que la gente comenzara a usar cintas rojas en sus solapas.
Louise, nos invita a que reflexionemos sobre como todos somos 100% responsables de todo lo que nos “pasa”. Todos creamos nuestras experiencias a través de los pensamientos y sentimientos, pero negamos nuestro poder culpando a otros de nuestras frustraciones. De hecho nuestra vida no es más que un reflejo de nuestro estado mental: si en nuestra mente hay paz, armonía y equilibrio, entonces nuestras vidas pueden solamente ser armoniosas, pacíficas y equilibradas.
Tendemos a recrear el entorno emocional que era típico en la vida de nuestra familia, y perpetuar, en nuestras relaciones, el mismo tipo de relación que teníamos con nuestros padres. Además nos tratamos a nosotros mismos exactamente igual que como nos trataron nuestros padres. Si nos dijeron que todo lo hacíamos estaba mal y que siempre era nuestra culpa si algo malo pasaba, entonces continuaremos castigándonos aun cuando somos mayores. Si, por el contrario, hemos sentido el amor y el respeto cuando éramos niños, continuaremos amándonos y respetándonos.
De cualquier manera, no hay razón para culpar a nuestros padres por nuestros problemas, porque ellos recibieron un trato similar de sus padres, así que también ellos son víctimas de víctimas. Ellos hicieron lo mejor que pudieron y no pueden enseñarnos algo que desconocen.
Según Louise elegimos a nuestros padres antes de nacer, porque ellos representan los patrones mentales limitantes que tenemos que superar para continuar nuestra evolución en la Tierra. Louise recomienda usar “afirmaciones positivas”, algo parecido a los mantras hindús para superar los patrones de pensamiento negativo que tenemos en nuestro subconsciente.
Tampoco debemos jamás intentar cambiar a nuestra pareja o a los demás, lo único que podemos hacer es cambiarnos a nosotros mismos y preguntarnos: ¿Qué tengo yo dentro de mí que atrae a una pareja negativa / situación negativa?
Cuando en su vida existe algún problema, le gusta usar afirmaciones como esta para cambiar: “Todo está bien. Todo problema es para mi bien supremo. Encuentro la solución a este problema. Estoy a salvo.” Esto mueve energías del universo para que cada vez duren menos tus problemas.


"Amandote a ti mismo no solo te sanas, sino que puedes sanar al mundo entero."