"Confía en el tiempo,
que suele dar dulces salidas,
a amargas dificultades"
Que sabiduría hay en estas palabras. Cuando aplicamos este dicho a la vida diaria, percibimos los eventos con calma y sin agitación. La expresión, muy de moda por cierto, “dejar fluir”, se refiere justo a dar el tiempo necesario para que las cosas ocurran. Pues cada evento tiene un tiempo diferente para desarrollarse. Y cada persona reacciona, siente, y se da cuenta de las cosas en tiempo particular.
¿Cómo es dejar fluir?
Cuando deseamos algo, ese deseo es un pensamiento, Y ese pensamiento tiene una energía que lanzamos al Universo. En ese deseo no hay un tiempo determinado, requiere de un tiempo Que desconocemos, para que ocurra. Mientras seguimos con nuestras actividades cotidianas, la energía sigue su curso Y se va procesando para lograr lo que pedimos. Si dudamos, alteramos la energía lanzada, Por querer que esto ocurra en un tiempo que no es posible. Obtener los logros está relacionado con muchas cosas. No es lo mismo desear un par de zapatos, que querer ser abogado o dentista. Para cada caso habrá que dar pasos relacionados y observar lo que ocurre alrededor que nos indique que vamos por el camino indicado. También revisar si estamos en sintonía, si nos sentimos cómodos, Es otra señal que nos indica que lo pedido esta en armonía con el Universo. Si somos pacientes , nos daremos cuenta , que los eventos, ocurren en el momento más útil para los involucrados.Si precipitamos los acontecimientos impedimos que madure Lo que era necesario madurar y alteramos la energía.
Las personas cuidarían más lo que dicen si conocieran el poder del pensamiento y de las Palabras que lanzan al viento con irresponsabilidad.

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