miércoles, 2 de enero de 2013

La Lógica de Einstein


Dos niños patinaban en un lago congelado de Alemania. Era una tarde nublada y fría. Los niños jugaban despreocupados. De repente, el hielo se quebró y uno de los niños se cayó, quedando preso en la grieta del hielo. El otro, viendo a su amigo preso y congelándose, tiró un patín y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas hasta, que por fin, consiguió quebrarlo y liberar al amigo. 



Cuando los bomberos llegaron y vieron lo que había pasado, preguntaron al niño:

“¿Cómo conseguiste hacer eso? ¡Es imposible que consiguieras partir el hielo, siendo tan pequeño y con tan pocas fuerzas! 

En ese momento, el genio Albert Einstein, ¿o es mejor poner alguien? que pasaba por allí, comentó: Yo sé cómo lo hizo. 

- ¿Cómo? - Le preguntaron. 

“Es sencillo, respondió Einstein, no había nadie para decirle que no era capaz”. 

'Dios nos hizo perfectos y no escoge a los capacitados, sino que capacita a los escogidos'. 

Hacer o no hacer algo, sólo depende de nuestra voluntad y perseverancia’.

(Albert Einstein)

Conclusión : 

Ocúpate más de tu conciencia que de tu reputación. Porque tu consciencia es lo que eres, y tu reputación es lo que los otros piensan de ti. Lo que los otros piensen, es su problema. 

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